Mercado laboral

Empleo en el interior: por qué el desempleo baja en Salto mientras sube en Montevideo

Los números del INE marcan una brecha inusual. Analizamos los factores sectoriales que la explican y cuánto puede sostenerse.

Trabajadores en una planta de procesamiento cítrico en Salto, Uruguay

La Encuesta Continua de Hogares del INE del segundo trimestre mostró algo poco habitual: la tasa de desempleo en el departamento de Salto cayó 1,2 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior, mientras que en Montevideo subió 0,8 puntos. La divergencia tiene nombres concretos: la cosecha citrícola de 2024 fue excepcionalmente buena, generando un volumen de empleo estacional por encima de la media histórica; la apertura de dos nuevos hoteles termales en la zona norte incorporó puestos de trabajo de servicios con mayor permanencia que el empleo agrícola puro; y la puesta en marcha de una planta de procesamiento de madera en Constitución sumó empleos industriales directos e indirectos. Ninguno de esos tres factores es estructural en el mismo sentido que, por ejemplo, el crecimiento del sector tecnológico en Montevideo. El empleo citrícola es estacional por definición, y la expansión hotelera depende de la temporada de aguas termales. Eso no significa que el dato sea falso ni que deba ignorarse: significa que hay que leerlo con el contexto adecuado.

En Montevideo, la suba del desempleo responde en parte a la contracción del sector retail físico y a la ralentización del sector construcción luego de dos años de actividad intensa. Ambos fenómenos son conocidos y estaban anticipados en varios análisis de política económica, pero su materialización simultánea generó una presión mayor de lo esperado sobre las cifras de desocupación capital. La lectura de conjunto sugiere que Uruguay está experimentando una recomposición geográfica del mercado laboral que vale la pena seguir de cerca en los próximos trimestres. En Worldabeacon continuaremos publicando el desglose departamental cada vez que el INE actualice los datos, porque los promedios nacionales, aunque útiles, a veces esconden más de lo que revelan.